Sábado, 21 Marzo 2020 19:57

Periodización en la Historia

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El presente artículo es una explicación breve del problema de la periodización histórica, el tiempo en la historia y tres de las principales propuestas de periodización histórica. La periodización clásica, la materialista histórica y la de la Escuela de los Annales. De cada una se evalúa su conformación, la estructura que propone y una evaluación de la problemática de su uso en el ejercicio académico.

PERIODIZACIÓN DE LA HISTORIA

Néstor Morales

Profesor de Historia

 

            Inevitablemente la investigación histórica o historiográfica lleva al investigador a situar los eventos en algún punto del pasado. No importa si es una referencia, una investigación profunda o relación a hechos contemporáneos que encuentran su raíz en el pasado; es indispensable que el sujeto aporte una fecha y los sitúe en una construcción de tiempo que la audiencia comprenda.

            El tiempo, sin embargo, es un problema grande para el historiador. La distribución y el registro del mismo es difícil porque no corresponde a una sola sociedad y no existe una sola distribución temporal que sea aceptada universalmente. Así se han creado calendarios para organizar los períodos y sucesos de las sociedades, incluso el que la mayor parte del mundo acepta como general (Gregoriano) no es sino uno basado en un evento de carácter cristiano, bajo su tradición, como es el nacimiento de Jesús. Es así que situar los eventos en el pasado es una faena complicada para el historiador.

            La periodización de la historia es una estructura sintética impuesta a los eventos ocurridos desde una sociedad o un punto de vista específico. Así, los calendarios fueron creados desde la voluntad de Julio César, por ejemplo, el calendario juliano. Que fue dejado de usar por algunos hasta el siglo XX. Otras civilizaciones como la Maya contabilizan el período con relación a la creación de este mundo, según su cosmovisión. Y así sucesivamente.

            Se han formulado diversas opciones de periodización sugeridas y otras impuestas para ser utilizadas por las sociedades, sin llegar a un conceso final. La historiografía tradicional divide las etapas en prehistoria e historia. El primer estado es todo lo acontecido antes de la aparición de la escritura y que dejara registro de los hechos, el segundo, por el contrario, es todo lo que encuentra registro por medio de la escritura, dividiéndolo por eventos.

            También ha sido expuesta la teorización marxista que se basa en los diversos modos de producción o sistemas de organización socioeconómica que funcionaban para la producción de los bienes materiales necesarios para la subsistencia de una sociedad.

            Por su parte, existe otra periodización propuesta por Fernand Braudel que básicamente cataloga los eventos por magnitud o durabilidad. Los acontecimientos, los eventos largos y el tiempo de larga duración.

            A continuación, se presentan las periodizaciones históricas más conocidas y de interés general, por motivos de espacio y tiempo se centrará en tres opciones concretas.

 

  1. Periodización clásica.
    1. Formación

Cada sociedad cree estar viviendo en la época más avanzada y todo lo anterior es antiguo, pasado. Flavio Biondo es el primero que sitúa un fin para la antigüedad en el 410d.C. con el saqueo de Roma. Para el siglo XVI Flacio Ilírico editó un antiguo manuscrito y diferenció de otros escritores su periodización, utilizando por primera vez el término “nueva historia” para referirse a los sucesos contemporáneos. Sin embargo, su periodización se vio truncada al no poder escribir del Emperador bajo el cual vivían por no pertenecer a la categoría histórica.

El siglo XVII aporta dos personajes importantes que contribuyeron a la creación de esta periodización histórica. El primero, Gerog Horn, el cual es el primero en hacer uso del término “medio evo”. El segundo personaje es Christoph Kellner que después de un recorrido por universidades en Alemania, publica una historia universal. En este libro es el primero en utilizar las divisiones: Historia antigua, historia del medio evo e historia nueva.

 

  1. Estructura

Christoph Keller a finales del siglo XVII publicó una obra en que dividió la historia en tres períodos. Historia Antigua, que llegaba hasta Constantino el Grande. Historia del Medio Evo, hasta la caída de Constantinopla en poder de los turcos, e Historia nueva que partía desde 1453.

El término Edad Media que pasa a ser central en la descripción de esta periodización, nace como una necesidad de justificar un tiempo intermedio entre lo que era considerado como “Historia Antigua” y lo que para la época era la “Historia Nueva”; por eso el término hace referencia a una etapa intermedia (oscura), para explicar la nueva historia que se escribía, pero que también se diferenciaba de la historia antigua.

Sin mayores cambios las épocas de la ilustración y del romanticismo afirmaron esta misma periodización. Posteriormente fue añadida una época más que sería la Edad Contemporánea y luego una última (que no lo será), llamada Historia del Tiempo Presente. Esta división se ha establecido como aceptable y utilizada en todo ámbito de la vida académica, por lo menos en el mundo europeo.

Así la periodización clásica se basa en eventos puntuales que marcan el cambio en algún tipo de orden político o que representó un giro en el orden que hasta ese punto llevaban las cosas. Incluso hasta la fecha se estudia en muchos espacios académicos la división de la historia en: prehistoria, edad antigua, edad media, edad moderna y edad contemporánea. Pero esta estructura sólo es funcional para el espacio geográfico y sociedad donde fue creado, porque para esa cultura tiene cierta relevancia en sus eventos históricos. No así, para los procesos de formación político-económica de las sociedades.

 

  1. Problemática

En primer lugar, este tipo de periodización privilegia el actuar del Occidente Europeo en el desarrollo de la historia universal. Porque todos los acontecimientos a los que se refiere esta periodización atienden a eventos beneficiosos o claves para Europa, pero no para el resto de los pueblos.

Segundo, no existe un valor cultural, político o de apropiación para los pueblos fuera de las frontes de Europa. Esta periodización no dignifica el desarrollo de toda la humanidad, sino de la sociedad europea o lo que ésta representa.

Es un intento por preservar viva la hazaña, logros alcanzados o poder a lo largo del tiempo de los Emperadores de Europa, eventos de legitimización y imposición por sobre otras culturas. Situando toda gran división histórica en un evento puntual.

Esta periodización no responde a los procesos históricos de las sociedades, las estructuras económicas y políticas. Pues aporta cambios bruscos en el desarrollo de los acontecimientos para lograr una periodización fechada. Los procesos son más difíciles de fechas y muchos más complejos para dividir, así esta estructura tiende a romper zonas históricas homogéneas o procesos largos, en períodos sin mucho sentido.

 

  1. Periodización materialista histórica.
    1. Formación

Los trabajos historiográficos de Fedrico Engels y Carlos Marx dieron como resultado la estructuración de períodos de la historia humana basada en formas en que las sociedades se han organizado para la producción de los recursos necesarios para su subsistencia.

            Su acercamiento es materialista porque se centran en la base económica que sustenta una sociedad, con la cual se permiten los diversos cambios sociales y políticos. Estos resultados sociales son el reflejo directo del cambio en el modo de producción. Es decir, que la base económica determina la base social y por lo tanto política.

            Para Marx, existen dos modos de producción y por lo tanto etapas de las sociedades que son únicos, el “comunismo primitivo” y el “comunismo futuro” en el cual, el trabajador no es separado de sus propios medios de producción, por lo tanto, no existe una división y consecuentemente no existe una lucha de clases.

            En medio de los dos modos ya descritos, existe un punto máximo que es el extremo de ambos comunismos. El modo de producción capitalista y principalmente bajo el ejemplo del trabajador en la industria o la fábrica; es separado al extremo del medio de producción y sólo es propietario de su propia fuerza de trabajo. Este es el punto extremo entre ambos estados ideales.

            Entonces los modos anteriores hasta llegar al punto máximo o capitalismo, son considerados dentro del planteamiento marxista, como sociedades precapitalistas.

 

  1. Estructura

Entender la historia como un proceso continuo en los que suceden distintos modos de producción, lo cual sirve como base para comprender los procesos históricos que las diversas sociedades experimentan; es la base materialista histórica propuesta por los teóricos marxistas.

Aunque existe cierta incertidumbre o algunas propuestas que añaden cierto número de etapas o modos de producción en el cual se podría estructurar los acontecimientos de la humanidad, hay cinco que son innegables:

Modo de producción comunitario primitivo: Es el cual el individuo se encuentra unido al medio de producción directo, que es la naturaleza. Esta unión se da de forma natural e involuntaria lo que condiciona al individuo a vivir atado a la tierra sin ser consciente de ello. Pues es el único medio que conoce para producir. La propiedad es totalmente comunitaria y el trabajo, beneficios y productos son en beneficio de la comunidad misma.

 

Modo de producción asiático: Se caracteriza por ser el paso de la sociedad primitiva a una más estructura donde aparece el Estado como administrador de la propiedad comunal y donde se inicia a estratificar la sociedad de manera que una cúpula minoritaria toma el poder para dirigir a un conjunto de comunidades con fines comunes, pero también para controlar el excedente de la producción. Este excedente de producción se recibe o se da en forma de tributo y en ocasiones en forma de trabajo directo.

            Jean Chesnaux lo define como la “combinación de la actividad productiva de las comunidades aldeanas, y de la intervención económica de una autoridad estatal que las explota al mismo tiempo que las dirige.” Esta cúpula de poder se logra paulatinamente y representa un grupo reducido que se sobrepone a la población mayoritaria, principalmente por el proceso de distribución del trabajo, donde poco a poco se establecen jerarquías y grupos no relacionados directamente con la tierra.

            También se origina la religión, por medio de la cual el pensamiento de la población puede ser sometido y controlado. La religión expresada principalmente en la figura de dioses, deidades, favores o castigos que se atribuyen a seres superiores a los cuales es indispensable agradar y mantener contentos. Esto se encarna de forma práctica en la observación del clima y la predicción de fenómenos naturales, la organización de la agricultura en torno a las precipitaciones lluviosas y la entronización de reyes y sacerdotes que guían al pueblo en su relación con las deidades.

 

Modo de producción esclavista: Se caracteriza por centrar su fuerza de trabajo en personas privadas de su libertad, obligadas a trabajar de forma directa la tierra o los medios que permiten la subsistencia de una sociedad, sin ser parte directa de los beneficios o que exista una relación afectiva o de relación con la sociedad que forma el Estado. Generalmente, se toma como ejemplo el esclavismo griego o romano con el cual dieron realce a su propia sociedad con base en explotación de personas no pertenecientes al Imperio. Aquí la guerra pasa a ser la principal actividad económica que aportará mano de obra, herramientas y nuevos productos.

 

Modo de producción feudal: Se caracteriza porque los individuos, aunque con derechos sobre las tierras, de forma independiente ellos también pertenecen a un señor feudal quien administra todo el territorio. Entonces, se separa de la producción de sus bienes al estar sometidos a procesos de servidumbre y vasallaje forzados. Lo obtenido de la producción tampoco es administrado de forma directa por los productores, sino por su señor; lo que se traduce a más horas de trabajo por beneficios directos del productor.

 

Modo de producción capitalista: Siendo el punto máximo de enajenación entre el individuo y los medios de producción. Este modo se caracteriza por la aparición del capital que sustituye lo central que en los modos anteriores es la fuerza productiva. El capital al ser el centro de la producción en este modo, condiciona el trabajo del individuo al pago de un salario único sin tener beneficio directo de la producción. Al producto se añade un valor de producción para un mercado específico lo que representa generación de riqueza únicamente para el dueño de los medios de producción y no para la fuerza productiva.

 

  1. Problemática

La periodización marxista de la historia sí consigue desprenderse del eurocentrismo al aceptar que los períodos que proponen son etapas por las cuales cada una de las sociedades a distinto ritmo necesariamente experimentan. Se afirma que, no importando el nivel de desarrollo actual, todas las sociedades transitan por los modos de producción descritos, una vez presentando las variantes necesarias naturalmente los lleva al siguiente estado.

Este proceso de desenvolvimiento histórico no es el mismo para todas las sociedades y no al mismo tiempo; según la propuesta marxista, se recorre a un ritmo propio. Este planteamiento ha logrado encajar de mejor manera al momento de entender los procesos que las distintas sociedades han llevado a lo largo de la historia, por no esperar que lleven el mismo ritmo de evolución y desarrollo.

Esta propuesta es también una buena alternativa para comprender a las sociedades dentro de procesos y no eventos puntuales. Pues la división histórica marxista acepta la coexistencia en algún momento histórico de dos modos de producción en transición. Es decir, acepta los procesos como son, sin imponer un cambio brusco de un momento a otro, para explicar los cambios de las relaciones de producción. Pues al final, una estructura o modo de producción se ha logrado imponer sobre otro.

La periodización marxista, aunque centrada en procesos no admite la inexistencia de alguno de los modos en el desarrollo de las sociedades. Es decir, exige que necesariamente las sociedades pasen por la sucesión de los modos propuestos. Como otros historiadores han demostrado, no en todas las sociedades se han dado en ese orden y cada uno de los modos propuestos.

            Esta división de la historia, aunque más adecuada a la explicación de procesos, no ha logrado ser aceptada por completo en el mundo académico y, por lo tanto, no es utilizada más a menudo como lo es la periodización tradicional. En parte se debe a la poca crítica del tema, pues al ser un elemento sintético más, no se identifica la necesidad de reemplazar a la forma tradicional.

 

  1. Periodización de la Escuela de los Annales.
    1. Formación

La escuela de los Annales representa la corriente alternativa de gran influencia en Europa y principalmente Francia durante el siglo XX. Esta escuela historiográfica se caracteriza por no centrar sus estudios en los procesos políticos ni en los individuos, como lo hace la historiografía tradicional. Su enfoque es con base en las estructuras sociales y los procesos como medios de explicación más completos de los eventos en las sociedades.

Bajo este enfoque de estudio, Fernand Braudel, escribo por varios años ensayos de interpretación histórica. Como él mismo ha expresado, su interés no era la formación de una nueva propuesta de periodización histórica, sino deseaba un acercamiento menos influenciado por una estructura dada por otros a los mismos acontecimientos o procesos que él trataba de explicar.

Luego de algunos años y después de varias de sus publicaciones, el modelo comienza a tomar forma, por ser mucho más generalizador y con la versatilidad de poder ser utilizado en cualquier sociedad en cualquier parte del mundo. Otros lo han demoniado como una estructura de la “geohistoria”.

La propuesta de periodización de Braudel considera las diferentes duraciones sociales y de la larga duración histórica, pero también considera el horizonte general de la historia global. Es decir, lograr enfocar dentro de tres aspectos los hechos suscitados en las diferentes sociedades en sus diferentes tiempos.

La clave en la propuesta de Braudel es la descomposición del tiempo concebido de forma lineal, plana y unitaria en la historiografía tradicional; a diferencia de múltiples tiempos diferenciados y vinculados entre sí, que explican las realidades históricas.

 

  1. Estructura

En los diversos trabajos historiográficos de Braudel existen decenas de tiempos históricos de los cuales hace uso para la explicación de las temáticas que aborda. Sin embargo, es posible clasificar estos tiempos en tres puntuales que dan origen y explicación a los demás.

En primer lugar, Braudel identifica los sucesos o acontecimientos de “corta duración” y son aquellos que suceden a ritmo cotidiano. La referencia directa es el tipo de sucesos que cubren los cronistas del día a día y periodistas. Estos procesos cambian con el pasar de las horas o de los días y es mucho más fácil definir un inicio y un final exacto.

Para el autor, es el tipo de sucesos que se ajusta más al individuo y a sus experiencias más inmediatas. En esta categoría se pueden agrupar aquellos sucesos puntuales, como un fenómeno natural, la toma de posesión de un gobierno, un accidente, la firma de algún tratado de relaciones locales o internacionales. Todos tienen una ubicación geográfica, político, económica y cultural.

En segundo lugar, se encuentra el “tiempo de mediana duración” el cual está constituido por los eventos coyunturales de las sociedades, que definen o influencian a una generación; sean políticas, económicas o culturales. Es una realidad que suceden en duración de años, lustros o décadas.

Son eventos que sirven como marco referencial o de contexto para otros eventos más pequeños. Por ejemplo, la segunda guerra mundial y su influencia en toda una generación a nivel mundial; el conflicto armado interno en Guatemala y su influencia en la vida de los participantes y la sociedad del país. Una generación de artistas o literatos que definen un estilo o una corriente en un espacio físico determinado o para un grupo de personas que hablan ese idioma.

Finalmente, la tercera división es el “tiempo largo” o “tiempo de larga duración histórica”. Es el tipo de eventos que transcurren en tiempos mayores a un siglo, los cuales definen o condicionan a los humanos en una mayor escala; por su presencia constante con el paso de los períodos largos. Son esos procesos que definen sociedades, estructuras y condicionan otros eventos de menor duración.

Existen ejemplos como la base alimentaria de un grupo humano y su permanencia que definen a toda una sociedad; pues los diversos sectores girarán en torno a esta base agrícola, los proyectos grandes y la definición del tiempo libre y temporadas. Por ejemplo, las sociedades basadas en una alimentación de maíz, frijol y chile. Las sociedades construidas sobre una base alimentaria como el arroz, que conlleva un proceso de producción distinto al maíz en muchos aspectos. Ambos ejemplos definen tiempos, sociedades, observación de las estaciones climáticas, etc.

A diferencia del tiempo lineal, estos “tiempos” coexisten y están en constante movimiento, como las sociedades mismas. Este es el tema central por el cual Braudel ha gestado una nueva periodización de la historia, porque el tiempo nacido de la física (sucesión) nunca hará justicia a la intensidad de los eventos que definen una sociedad, configuran una generación y se evidencia en acciones cortas o circunstanciales.

  1. Problemática

Una de las principales dificultades de este modelo de periodización es lo difícil que los eventos de larga duración histórica tienen para ser registrables, así como su influencia como una realidad operativa dentro de una sociedad determinada.

Esta propuesta de periodización niega por completo la periodización tradicional y al mismo tiempo surge como una alternativa más justa y adecuada para el entendimiento de las diversas sociedades en el mundo, dentro de sus propias delimitaciones y en su interrelación con otras. Así como eventos de mayor magnitud que han afectado a más de una sociedad específica o grupo social dentro de un espacio físico delimitado, si no, a una magnitud global.

La presente propuesta de periodización requiere que la concepción del tiempo no sea más lineal y despegada de los hombres mismos. Esta estructuración requiere superar la concepción de un suceso tras otro que está relacionada de alguna manera con el ser humano y que requiere de su actuar para llenar ese espacio que se ha creado y que sólo puede ser medido en unidades mínimas o máximos de tiempo: minutos, días, años, etc.

Esta periodización reivindica esos eventos que son de mayor relevancia e intensidad para una sociedad, en contraposición a su durabilidad en el espacio temporal lineal. Pues, cataloga los eventos que definen a una generación entre un tiempo de duración media, aunque en tiempo lineal haya sido corto. Este sistema se aleja del eurocentrismo, del uso del tiempo en edades desde un sector de la sociedad o buscan sistematizar la perspectiva dentro de una regla para todo el mundo.

 

Conclusiones

            Toda periodización histórica es una estructura sintética utilizada por el historiador para organizar de manera lógica eventos y procesos que responden a principios e intereses específicos. Cada periodización persigue la relevancia de alguno de los elementos que componen los hechos históricos que trata de explicar. Principalmente, responden a una base política, económica o social.

            La periodización marxista parte desde la realidad histórica económica para la explicación de la base que sustenta toda la sociedad, la cual permite el desarrollo de la organización política y el desarrollo general de la misma. Esta perspectiva aporta una mirada menos romántica de los procesos, más alejada de los personajes políticos o individuos y se centra en los procesos que cada sociedad ha vivido desde la forma en que produce sus propios medios de subsistencia.

            La periodización de la Escuela de los Annales, principalmente propuesta por Braudel, es fuera de la línea temporal lineal; buscando hacer justicia a la percepción de la intensidad de los eventos por parte de una sociedad determinada. Es decir, lo que para determinada sociedad es un evento de corta duración, es posible que para otra sociedad haya significado un evento de duración media que influyó sobre toda una generación. Así, esta periodización es versátil y adaptable a cualquier sociedad y en cualquier grado de su historia o desarrollo.

            El tiempo histórico y su distribución en una estructura persigue intenciones específicas desde su constitución. Estas prioridades pueden responder a los intereses de una sociedad o al ejercicio académico de crear una forma de periodización que sea adaptable y justa con los procesos únicos de cada sociedad. Una periodización que permita resaltar los procesos que cada grupo juzga como prioritarios, vitales y relevantes en su construcción histórica.

            Así, el ejercicio académico de la historiografía es una herramienta poderosa para dignificar los procesos económicos, socio-políticos y artísticos de las diferentes sociedades en su propio desarrollo y relaciones de construcción. El historiador tiene la responsabilidad de un uso adecuado de estas construcciones artificiales para una mejor explicación que haga justicia a los procesos y no centrados en los individuos. Para así fortalecer el entendimiento integral de los grupos de estudio.

Bibliografía

 

Aguirre Rojas, Carlos. La historia en clave Braudeliana. UNAM. México.

 

Fernández, Gonzalo (2007). Las grandes periodizaciones de la Historia Universal. Boletín

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Gonzáles Mínguez, Cesar (2005). La construcción de la Edad Media, mito y realidad. La

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La Teoría de los Modos de Producción Históricos de Marx. (1980) El Basilicos, número 10.

Disponible en: www.fgbueno.es

 

Modelos de periodización histórica. En, Enciclopedia Libre Universal. Español.

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